viernes, 24 de octubre de 2008

FIGURAS RETORICAS

UNIVERSIDAD AUTONOMA DE QUERETARI
FACULTAD DE CIENCIAS POLITICAS Y SOCIALES
SEMIOTICA
ALFREDO FLORES ORTA
CLAUDIA JANNETTE LOYOLA RAMIREZ

Figuras retóricas

DEFINICIÓN
Figuras retóricas, palabra o grupo de palabras utilizadas para dar énfasis a una idea o sentimiento. El énfasis deriva de la desviación consciente del hablante o creador con respecto al sentido literal de una palabra o al orden habitual de esa palabra o grupo de palabras en el discurso. Las nuevas investigaciones retóricas y lingüísticas han analizado y revisado la clasificación de las figuras según la retórica tradicional. Es el caso, entre otros, de Roland Barthes, Jean Cohen, Tzvetan Todorov, Gérard Genette y el Grupo µ. Sin poner en discusión el mayor o menor rigor de las diferentes clasificaciones propuestas, para simplificar su estudio puede hablarse de figuras de significación o tropos (antítesis y oxímoron, antonomasia, comparación o símil, concepto, eufemismo, hipérbole y lítotes, ironía, metáfora, metonimia y sinécdoque, paradoja, personificación, sinestesia); figuras de dicción, que afectan a la composición de la palabra (calambur, metátesis, paragoge, paronomasia); figuras de repetición (anáfora, apóstrofe, clímax y anticlímax, exclamación, interrogación, onomatopeya); figuras de construcción, que afectan a la estructura sintáctica (anacoluto, asíndeton y polisíndeton, hipérbaton, pleonasmo, quiasmo, zeugma). Es importante tener en cuenta que, como en toda clasificación, no siempre son rígidos los límites entre unas y otras figuras. Por otra parte, la nueva retórica tiende cada vez más a buscar denominadores comunes en lugar de insistir en la aridez del mero catálogo.

Alegoría
Alegoría: Se le denomina a la correspondencia prolongada de símbolos o metáforas.Del griego allegorein, «hablar figuradamente», FIGURA LITERARIA muy usada en la Edad Media y el Barroco que consiste en representar en forma humana o como objeto una idea abstracta. Por ej., una mujer ciega con una balanza es alegoría de la justicia, y un esqueleto provisto de guadaña es alegoría de la muerte.
También se denomina así a un procedimiento retórico de más amplio alcance, en tanto que por él se crea un sistema extenso y subdividido de imágenes metafóricas que representa un pensamiento más complejo o una experiencia humana real, y en ese sentido puede constituir obras enteras, como el Roman de la rose de Jean de Meung; la alegoría se transforma entonces en un instrumento cognoscitivo y se asocia al razonamiento por analogías o analógico. Por ejemplo, Omar Khayyam afirma que la vida humana es como una partida de ajedrez, en la cual las casillas negras representan las noches y las blancas los días; en ella, el jugador es una pieza más en el tablero cósmico. Jorge Manrique, por otra parte, afirma, tomándolo del Eclesiastés, que nuestras vidas son ríos y como ellos sólo parecen diferentes en su curso y caudal, pero no en su final, que es el mar/la muerte: el final ha sido ya escrito, pero no el transcurso de la vida. Y Bernardo de Chartres enseñaba que somos “enanos a hombros de gigantes”, porque por nosotros mismos no podemos ver muy lejos, pero subidos a hombros del saber antiguo podemos ver incluso más de lo que vieron los grandes hombres del pasado.
El significado alegórico es también uno de los cuatro que es posible extraerle a la Biblia según los teólogos. Por otra parte, se conoce como Escuela alegórico-dantesca la poesía alegórica española del siglo XV influenciada por la Divina Comedia de Dante Alighieri. Los principales representantes fueron don Íñigo López de Mendoza, Marqués de Santillana (Carrión de los Condes, 1398-1458) y Juan de Mena (Córdoba, 1411-1456).
El dramaturgo barroco Pedro Calderón de la Barca llevó a su perfección el subgénero dramático alegórico en un acto de tema eucarístico denominado auto sacramental, donde los personajes son en realidad alegorías de conceptos abstractos. En uno de ellos, define así la alegoría:
La alegoría no es más
que un espejo que traslada
lo que es con lo que no es,
y está toda su elegancia
en que salga parecida
tanto la copia en la tabla,
que el que está mirando a una
piense que está viendo a entrambas.
Por ejemplos de alegoría pueden citarse los siguientes:
Este mundo es el camino
para el otro, que es morada
sin pesar
mas cumple tener buen tino
para andar esta jornada
sin errar.
Partimos cuando nascemos
andamos, mientras vivimos,
y llegamos
al tiempo que fenecemos
así que cuando morimos
descansamos.
(Jorge Manrique, Coplas a la muerte de su padre)
«Dime: ¿no has visto tú representar alguna comedia adonde se introducen reyes, emperadores y pontífices, caballeros, damas y otros diversos personajes? Uno hace el rufián, otro el embustero, éste el mercader, aquél el soldado, otro el simple discreto, otro el enamorado simple; y, acabada la comedia y desnudándose de los vestidos della, quedan todos los recitantes iguales.
-Sí he visto —respondió Sancho.
-Pues lo mismo —dijo don Quijote— acontece en la comedia y trato de este mundo, donde unos hacen los emperadores, otros los pontífices, y, finalmente, todas cuantas figuras se pueden introducir en una comedia; pero, en llegando al fin, que es cuando se acaba la vida, a todos les quita la muerte las ropas que los diferenciaban, y quedan iguales en la sepultura.
-¡Brava comparación! —dijo Sancho—, aunque no tan nueva que yo no la haya oído muchas y diversas veces, como aquella del juego del ajedrez, que, mientras dura el juego, cada pieza tiene su particular oficio; y, en acabándose el juego, todas se mezclan, juntan y barajan, y dan con ellas en una bolsa, que es como dar con la vida en la sepultura.
-Cada día, Sancho —dijo don Quijote—, te vas haciendo menos simple y más discreto.»
(Cervantes, Quijote, II)
Aliteración
Aliteración: La repetición de uno o varios fonemas en distintas palabras, con una frecuencia perceptible.
Aliteración, en prosodia, es un dispositivo de estructura caracterizado por la reiteración de la consonante inicial en el principio de dos palabras consecutivas o ligeramente separadas. Dicho de otra manera, es la repetición de sonidos consonantes (fonemas) al principio de palabras o de sílabas acentuadas, como por ejemplo el verso de Zorrilla "el ruido con que rueda la ronca tempestad".
A veces la repetición de sonidos vocálicos también es conocida como aliteración.
Aliteración en la poesía
Esta figura retórica consiste en el efecto sonoro producido por la repetición de forma consecutiva de un mismo fonema, o de fonemas similares. En ocasiones, la aliteración suele sugerir imágenes relacionadas con los sentidos. Por ejemplo: el sonido del viento, o del agua, o del paso de un coche. En este caso también se puede considerar onomatopeya.
Aliteración en la poesía germánica primitiva
Aunque la aliteración es hoy por hoy un "embellecimiento" en la prosa y la poesía, el verso aliterativo fue un principio de estructura formal en el verso germánico antiguo.
Ecos de este recurso han permanecido en la persistencia de la aliteración en la poesía moderna alemana; como puede verse en los textos de numerosos lieder -canciones alemanas-; como en el texto de Der Nussbaum, de Mosen: Es grünet ein Nussbaum vor dem Haus, luftig duftig breitet erblätrig die Äste aus.
En su breve texto sobre las kenningar, Jorge Luis Borges comenta:
"En las historias de la literatura se lee que el verso germánico medieval constaba de dos hemistiquios: en el primero dos palabras aliteraban, es decir, empezaban con el mismo sonido; en el último, una palabra aliteraba con las dos anteriores. Esa estructura rigurosa no siempre corresponde a la realidad. Lineas como Ofer brade brimu Brytene sohtan (sobre el ancho mar buscaron a los Britanos), de la Oda de Brunanburh, donde el grupo consonántico br ocurre tres veces, son relativamente raras."
Borges Las kenningar (Nueva antología personal, Bruguera, 1980)
Aliteración en lenguas tonales
Repetición de un sonido al menos dos veces en un verso de arte menor, o al menos tres veces en un verso de arte mayor. Constituye el recurso fundamental (el único que puede acuñar verso) en la poesía germánica antigua de los escaldas, donde el verso debe tener al menos tres palabras que empiecen por el mismo sonido.
Ejemplos "La libélula vaga de la vaga ilusión" (Rubén Darío).
"A las aladas almas de las rosas..." (Miguel Hernández).
"en el silencio sólo se escuchaba / el susurro de las abejas que sonaban"(Garcilaso de la Vega, Égloga III).
"Oye el sórdido son de la resaca, infame turba de nocturnas aves" (Góngora).
"Mi mamá me mima" (Popular)
Gustavo Adolfo Bécquer Fragmento de la Rima 39 de El libro de los gorriones:
Mientras se sienta que se ríe el alma,
sin que los labios rían;
mientras se llore, sin que el llanto acuda
a nublar la pupila;
mientras el corazón y la cabeza
batallando prosigan,
mientras haya esperanzas y recuerdos,
¡habrá poesía!
Lenisio Dimas - Muy penoso poema zurdo:
Cada tarde sexas verdes garzas
agarras garras de aves de raras razas
garras de garzas verdes de Caracas
Cerdas tardes desgarradas
cara a cara garza a garza
sexas rea de esta farsa
Rezas
terca rezas
deseas ser fada
deseas esa seda cara
Te degradas
arrastrada rata de fea escara
garras de aves verdes cerradas raras veces
"cacarea cacarea! cafre azteca de Caracas!"
Aceradas tardes vagas de desfasadas frases raras
"Los suspiros se escapan de su boca de fresa" (Rubén Darío). La repetición del fonema S evoca en el lector los supiros mencionados por el hablante lírico.
Anadiplosis
La anadiplosis es un recurso literario que consiste en la repetición de la misma palabra o grupo de palabras al final de un verso y al comienzo del siguiente, por ejemplo: Oye, no temas, y a mi ninfa dile, dile que muero. (Esteban Manuel de Villegas, siglo XVII) Mi sien, florido balcón de mis edades tempranas, negra está, y mi corazón, y mi corazón con canas. (Miguel Hernández, siglo XX) Nadie ama solamente un corazón: un corazón no sirve sin un cuerpo.(J. M.ª Fonollosa, siglo XX) A veces pienso en ti incluso vestida, vestida de mujer para la noche, la noche que cambió tanto en mi vida; mi vida, deja que te desabroche...'. (Javier Krahe, siglo XX).
Anáfora (retórica)
La anáfora (del latín anaphora y ésta del griego ἀναφορά "ascenso, referencia a lo anterior") es un caso particular de figura retórica del tipo de la aliteración y que consiste en la repetición de las primeras palabras de un verso.
Temprano levantó la muerte el vuelo,
temprano madrugó la madrugada,
temprano estás rodando por el suelo.
No perdono a la muerte enamorada,
no perdono a la vida desatenta,
no perdono a la tierra ni a la nada.
Miguel Hernández, "Elegía por la muerte de Ramón Sijé", siglo XX
La anáfora es también considerada como la repetición simple de una palabra cuando esta va al principio de la frase, o también recurrir al texto con menciones implícitas mediante pronombres demostrativos. Por ejemplo:
Juan y Pedro fueron a pescar; éste pescó una trucha de tres kilos y aquél otra de cinco.
También se considera una deixis que desempeñan ciertas palabras para asumir una parte del discurso ya emitida. Por ej:
Dijo que había estado, pero no me lo creí.
En prosa, puede consistir en la repetición de distintas frases o grupos sintácticos.
La anáfora se halla relacionada con la pragmática.
Antítesis
Una Antítesis (del griego αντίθεσις – contraposición, oposición; de las raíces anti~ – contra~ y Tesis – afirmación, axioma) describe en general una contra-afirmación (negación) a una proposición (tesis).
Definición
Dos palabras, conceptos, ideas u oraciones mutuamente contradictorias son contrapuestas. De este modo la contraposición o la contradicción se realza. Con una antítesis se puede conseguir una refutación. Una antítesis es generalmente encabezada con la palabra "pero".
En la dialéctica de Hegel la antítesis forma junto con la tesis una síntesis.
Uso en la literatura
La Antítesis es un recurso estilístico que consiste en contraponer dos sintagmas, frases o versos en cada uno de los cuales se expresan ideas de significación opuesta o contraria (antítesis propiamente dicha) o impresiones más subjetivas e indefinidas que se sienten como opuestas (contraste).
Ejemplos
Eres como la Rosa de Alejandría,
que se abre de noche,
se cierra de día.
(tradicional)
Rubén de Ancud escribió estos versos:
Los niños van por el sol
y las niñas, por la luna.
Pablo Neruda escribió:
Es tan corto el amor, y tan largo el olvido
Alejandro Ortiz Mendoza:
Como matas mi vida
y das vida a mi muerte,
así me llegaste tú
como ausencia, tú, mi suerte.
Cristian Lagos L.
Qué rápido es el tiempo
y qué corta tu mirada,
qué cercano es sentirte
y qué lejano tenerte
Ruben Dario
Cuando quiero llorar no lloro,
y ,a veces, lloro sin querer
Apóstrofe
No confundir con Apóstrofo, signo ortográfico.
Apóstrofe, figura literaria de diálogo que consiste en la interrupción repentina en un discurso o narración, para dirigirse a alguien presente, una persona fallecida o ausente, a abstracciones u objetos inanimados, o incluso a sí mismo. El empleo de este recurso es muy común en las plegarias u oraciones, en los soliloquios y en las invocaciones.
Ejemplo:
Olas gigantes que os rompéis bramando
en las playas desiertas y remotas
envuelto entre sábanas de espuma,
¡llevadme con vosotras!
Gustavo Adolfo Bécquer, Rima LII
También es frecuente la utilización de esta figura en política, ya que crea la impresión entre el público de que el orador se está dirigiendo directamente a sí mismo, lo que aumenta la receptividad.
Asíndeton
Recurso literario que consiste en la eliminación de conjunciones. Suele utilizarse para dar agilidad al texto.
Acude, corre, vuela,
traspasa la alta sierra, ocupa el llano.
No perdones la espuela
no des paz a la mano;
menea fulminando el hierro insano.
(Fray Luis de León, siglo XVI)
Es una figura que afecta a la construcción sintáctica del enunciado y que consiste en la omisión de nexos o conjunciones entre palabras, proposiciones u oraciones. Esta ausencia de nexos confiere al texto una mayor fluidez verbal, al tiempo que transmite una sensación de movimiento y dinamismo o de apasionamiento, y contribuye a intensificar la fuerza expresiva y el tono del mensaje. Como por ejemplo: Llegué.
Epanadiplosis
La epanadiplosis, palabra griega que significa repetición, es una figura retórica que consiste en repetir, al principio y final de una frase, o de dos frases consecutivas, la misma palabra:
Verde que te quiero verde.
Mono vestido de seda
nunca deja de ser mono.
Eufemismo
Un eufemismo es una palabra o expresión políticamente aceptable o menos ofensiva que sustituye a otra considerada vulgar, de mal gusto o tabú, que puede ofender o sugerir algo no placentero al oyente. También puede ser la sustitución de nombres secretos o sagrados para evitar revelar éstos a los no iniciados. Algunos eufemismos tienen la intención de ser cómicos. Se produce cuando se pretenden usar inofensivas palabras o expresiones para desorientar, evadirnos, o evitar enseñarnos la verdadera, cruda y desagradable realidad. A menudo el propio eufemismo pasa a ser considerado vulgar con el tiempo para ser sustituido de nuevo.
Los eufemismos son muy empleados en el lenguaje políticamente correcto. Son comunes en la política para camuflar o hacer que suenen más naturales las políticas impopulares o una crisis económica. También se emplean eufemismos para suavizar blasfemias: en francés se tiene parbleu en lugar de par Dieu. En español tenemos diantre en vez de diablo y diez o sos sustituyendo a Dios en varias expresiones blasfemas. Lo contrario de un eufemismo es un disfemismo.
Etimología
La palabra eufemismo proviene de la palabra griega euphemo que significa "favorable/bueno/habla afortunada" y que se deriva a su vez de las raíces griegas eu (εὗ), "bueno/bien" + pheme (φήμί) "habla(r)". Eupheme era originalmente una palabra o frase usada en lugar de una palabra o frase religiosa que no debía pronunciarse en voz alta; etimológicamente, eupheme es el opuesto de blasfemia (habla endemoniada). El primer ejemplo de palabras tabú que requieren del uso de un eufemismo son los nombres indecibles de algunas deidades como Perséfone, Hécate o Némesis.
Ejemplos de eufemismos
encinta-> preñada
Mujer pública -> Prostituta
Material para adultos -> Pornográfico
Funcionario de prisiones -> Carcelero
Interno -> Preso o recluso
Daños colaterales -> Víctimas civiles
Hombre/mujer de color, afroamericano/a (EEUU) -> Negro/a
Etnico/a (Perú)-> Indio/a, Cholo/a
Establecimiento penitenciario ,unidad de internamiento (usado por el Tribunal de la Haya) -> Cárcel
Niveles -> Precios
Métodos de persuasión -> Tortura
Intervención militar -> Guerra
Acompañante -> Pareja
Calido -> Caliente
Miembro viril -> Pene
Relleno/-a, entrado/-a en carnes -> Gordo/a
Colaborador/-a -> Trabajador/a
Brazo armado -> Organización terrorista
Neutralizar -> Asesinar
Movimiento táctico hacia la retaguardia -> Retirada
Persona con capacidades diferentes -> Discapacitado
Pasar a mejor vida, expirar su cuerpo -> Morir
Inodoro -> Retrete
Pronunciamiento militar -> Golpe de Estado
Centro psiquiátrico -> Manicomio
Geriátrico, Residencia para la tercera Edad -> Asilo
Desvincular -> Despedir (De un trabajo)
Tránsito Intestinal -> Defecar
Algunos eufemismos consisten en el empleo del término en inglés:
Outsourcing -> Deslocalización
Outlet -> Saldos
Business -> Negocios, asuntos privados
Handicap -> Inconveniente, minusvalía
Gap -> Falla, laguna de conocimiento, brecha
Hipérbaton
El hipérbaton (plural, hipérbatos) es la figura literaria que consiste en trastocar o desordenar el orden natural sintáctico de la frase, que en la lengua española es Sujeto + Verbo + Complementos y, dentro del sintagma, Elemento rector + Elemento regido.
Según Planeta y Agostini, se distinguen cuatro tipos de hipérbatos: la tmesis, que consiste en intercalar una palabra entre dos elementos de otra compuesta, el paréntesis, que consiste en introducir en una frase una interjección u oración con entonación distinta, la anástrofe, que consiste en posponer la preposición al sustantivo cuyo caso rige, y la histerología, que consiste en alterar el orden de las palabras y decir primero lo que debería ir después
Casi siempre obedece a cualquiera de estos dos motivos: el deseo de imitar la sintaxis del latín, lengua en la cual el verbo se sitúa al final de la oración, o bien destacar o subrayar el significado del elemento desplazado de su posición normal, casi siempre para llevarlo al primer lugar de la frase. Menos artísticamente, se usa también por las razones métricas de situar un acento necesario, facilitar una sinalefa o hacer posible una rima.
Fue un recurso especialmente utilizado en los periodos cortesanos de la historia de la literatura cuyo objetivo era hacer más noble el lenguaje, especialmente en la prosa latinizante del siglo XV y en la estética del Barroco conocida como Culteranismo.

Pasos de un peregrino son, errante,
Cuantos me dictó versos dulce MusaEn soledad confusa,
Perdidos unos, otros inspirados.
Luis de Góngora, Soledades (al Duque de Béjar)
Del monte en la laderapor mi mano plantado tengo un huerto
Fray Luis de León, Vida retirada
A Dafne ya los brazos le crecían
Garcilaso de la Vega, Sonetos (Soneto XIII)
Mi casa, a unos pasos queda.
Del salón en el ángulo oscuro,
de su dueña tal vez olvidada,silenciosa y cubierta de polvo,
veíase el arpa.
Gustavo Adolfo Bécquer, Rimas (Rima VII)
Hipérbole
Hipérbole es un tropo que consiste en realizar una exageración muy grande, aumentando o disminuyendo la verdad de lo hablado, de tal forma que el que reciba el mensaje, le otorgue más importancia a la acción en sí y no a la cualidad de dicha acción.
Por ejemplo, al decir:
Tanto dolor se agrupa en mi costado que, por doler, me duele hasta el aliento.
" No hay extensión más grande que mi herida..."
Figura retórica que consiste en una exageración intencionada con el objetivo de plasmar en el interlocutor una idea o una imagen difícil de olvidar.
Los grandes maestros de la historia han recurrido a menudo a esta figura literaria. Un ejemplo de ello es Gracián cuando dice: Devoró libros, pasto del alma.
Hype mediático
Se le llama hype (del inglés hyperbole) a un producto mediático -como una banda musical, una película o un artista-, que ha tenido una sobrecobertura por parte de la prensa o una excesiva publicidad, obteniendo de esta manera una popularidad altísima independiente de la calidad del producto. En términos de moda, un hype es el producto que aspira a tener cualquier empresa, el hecho de crear tendencia generando la necesidad en los clientes.
Ironía
La ironía es la figura del discurso mediante el cual se da a entender lo contrario de lo que se dice. Se origina cuando, por el contexto, la entonación o el lenguaje corporal (guiñando un ojo, alzando y bajando los dedos corazón e índice de ambas manos sobre la cabeza, colocando el pulgar sobre los otros dos dedos bajados mientras se dice la ironía) se da a entender lo contrario de lo que se está diciendo. La intención que generalmente de tener una perspectiva cambia en base a acciones o efectos de la cual se aleja por posibilidades externas. Cuando la ironía tiene una intención muy agresiva, se denomina sarcasmo. En el lenguaje escrito, la intención irónica puede explicitarse con un signo de exclamación encerrado entre paréntesis, mediante comillas, con un emoticono, etc.; aunque también existe un signo de ironía propiamente dicho (؟), propuesto en el s. XIX por el poeta francés Alcanter de Brahms, que sin embargo no logró extender su uso, hasta el advenimiento de internet, cuando se lo comienza a usar en chats y mensajeros instantaneos.
Etimología
El término griego del que procede ironía, εἰρωνείa (eironeia), significa «simulación». El pícaro o simulador (eiron) finge ignorar aquello que conoce. Sócrates hizo un uso hábil de la ironía para desenmascarar a los sofistas: se acercaba a ellos como un humilde aprendiz y les interrogaba sobre cuestiones que, en teoría, dominaban. Poco a poco, con sus preguntas hábiles ponía de manifiesto la ignorancia de los presuntos sabios.

Ironía socrática
La ironía es la primera de las fórmulas utilizadas por Sócrates en su método dialéctico. Sócrates comienza siempre sus diálogos psicopedagógicos y propedéuticos desde la posición ficticia que encumbra al interlocutor (en este caso el alumno) como el sabio en la materia a tratar. Dado que Sócrates era considerado como el hombre más sabio de Atenas es fácil entender el porqué de la ironía. El siguiente paso del diálogo sería la mayéutica, esto es ayudar a sacar de dentro de la psique aquello que el interlocutor sabe pero ignora saber. Para ello el método socrático sugiere realizar preguntas sencillas sobre el tema en el que el sujeto (alumno) ha sido nombrado como sabio. Después, las respuestas que el interlocutor daba a Sócrates eran rebatidas, en especial confutadas con la finalidad de que el alumno descubriera que su "saber" era un conjunto de pre-juicios y las fuera completando y precisando por sí mismo tomando consciencia, en todo lo posible, de lo real.
Ironía cómica
Es una incongruencia aguda entre nuestras expectativas de un suceso y lo que ocurre.
La ironía tiene gran parte como origen en la percepción del individuo de la paradoja. Por ejemplo, en junio de 2005, la agencia de empleo del estado de Virginia, EEUU, que maneja las compensaciones a los parados, anunció que echaría a 400 empleados por falta de trabajo porque el paro era muy bajo en el estado. La percepción del lector de una desconexión entre la expectativa común y la aplicación de la lógica con un suceso inesperado, las dos vistas como un elementos, mostrando conexión entre la ironía y el humor cuando la sorpresa nos sumerge en la risa. No todas las ironías son gracias por otro lado.
La primera frase de la novela de Jane Austen, Orgullo y Prejuicio, comienza con una postulado casi matemático. «Es una verdad concebida que un hombre soltero en posesión de una buena fortuna debe estar en búsqueda de mujer». La escena siguiente traiciona el postulado. «No, un hombre rico moviéndose entre el vecindario no buscaba encontrar una mujer». De hecho, pronto se ve claro que este se refería a lo contrario: las mujeres (o sus madres) están siempre en búsqueda de un soltero rico para tomarle como esposo. La ironía yace en cómo promueve el romance y termina en una boda doble.
Ironía romana
En los tiempos de la antigua Roma, la ironía era usada en los discursos y conversaciones retóricas publicas, en las cuales las palabras usadas eran opuestas a su significado o intención.
Shakespeare imita la ironía romana en su obra Julio César en el discurso de Marco Antonio: «Amigos, romanos, paisanos, prestadme vuestros oídos, he venido a enterrar a Cesar, no a aplastarlo». Continuamente enfatizando que Bruto y los conspiradores eran «hombres honorables». El monólogo usa la ironía para glorificar a César, Antonio elige palabras que parecen dar soporte a los asesinos, mientras que su propósito y efectos son incitar a la gente contra ellos.
Ironía verbal
La ironía verbal es tradicionalmente definida como el uso de palabras para referirse a algo que es más, y normalmente, lo opuesto al significado literal de las palabras. Un ejemplo clásico es un hablante diciendo «Qué bien nos lo estamos pasando» mientras mira todas las hojas que le queda por estudiar intentando expresar su disgusto por el trabajo. Sin embargo, no hay ejemplo de ironía verbal que no relacionan diciendo lo contrario a lo que uno se refiere, y estos son los casos donde todo el criterio tradicional de ironía existe y el resultado no es irónico.
Bastante confusión ha crecido en torno a la relación entre la ironía verbal y el sarcasmo, y los psicólogos han apelado el tema. Por ejemplo, el ridículo es una aspecto importante de sarcasmo, pero no de ironía verbal en general. Así, el sarcasmo es un tipo de crítica hacia una persona o grupo de personas que incorpora ironía verbal. Por ejemplo, una persona dice a su amiga que ante un cáncer de ovarios, prefiere acudir a un espiritista antes que a un médico para que la trate. En respuesta su amiga dice sarcásticamente «¡Gran idea! ¡He escuchado que hacen un trabajo estupendo!». (Recalcando que esto puede ser dicho literalmente por una persona que realmente confía en los espiritistas y su curación como tratamiento legítimo para la enfermedad).
Ironía trágica (o dramática)
En la tragedia, la llamada «ironía trágica» es un instrumento o recurso para aumentar la intensidad de la situación dramática. La ironía trágica está especialmente presente en los dramas de la Antigua Grecia. En esta forma de ironía, las palabras y acciones del personaje muestran la situación real, que el espectador observa y es completamente consciente de lo que sucede. Puede tener varias formas, el personaje hablando puede darse cuenta de la ironía de sus palabras mientras que el resto de los personajes puede que no, o él o ella pueden inconscientemente, mientras otros actores comparte el conocimiento con los espectadores, o los espectadores solos se darían cuenta de la ironía. El rey Edipo de Sófocles da un ejemplo de ironía certera y en toda su extensión.
La ironía llega a la expresión en un comportamiento inapropiado. Un texto en una escena con amenazas de violentas, por ejemplo, puede percibir camaradería por parte de la víctima como incrementan irónicamente hasta convertirse en llamativamente inapropiado.
Cuando no está reconocida, la ironía puede llevar al malentendido. Incluso si una ironía es entendida como tal, a menudo expresa menos claramente lo que el hablante o escritor quiere decir que si lo dijera directamente.
Otro famoso caso de ironía trágica ocurra en la obra de Shakespeare Romeo y Julieta cuando Romeo encuentra a Julieta drogada como si estuviera muerta, él asume que lo está y se suicida. Al ver a su amante muerto yaciendo junto a ella, Julieta se mata con un puñal.
Variación cultural
La ironía a menudo requiere una bagaje cultural que debe tenerse en cuenta, y como una forma de hablar de una lengua determinada, la ironía a veces no puede ser perfectamente traducida. Una excepción con un segundo significado fácil de entender para un estadounidense proveniente del este, puede ser extraña para un canadiense, australiano, o incluso estadounidense del oeste. Intentar una traducción literal de la expresión irónica a otro idioma a menudo lleva el concepto hacia lo incoherente. Más allá, el uso de la ironía verbal puede también relacionarse con pautas no literales como el tono de voz o la postura. Toda cultura incorpora su propia manera de metáfora lingüística y expresiones verbales. En tales casos, la traducción requerirá un cuidado extra, y quizás una explicación
Jitanjáfora
Se denomina jitanjáfora a una composición poética constituida por palabras o expresiones que en su mayor parte son inventadas y carecen de significado en sí mismas, cuya función poética radica en sus valores fónicos, que pueden cobrar sentido en relación con el texto en su conjunto.
El término fue acuñado por Alfonso Reyes en su libro La experiencia literaria, de 1942.
Aunque comúnmente se atribuye la creación de este tipo de composiciones al poeta cubano M. Brull, se han encontrado testimonios de realización de este modo de expresión poética en la poesía popular y en escritores influidos por ésta, como Lope de Vega.
La jitanjáfora fue cultivada por algunos artistas de vanguardia, especialmente por los dadaístas. Miguel Ángel Asturias destacó en el uso de la misma, especialmente en su obra El señor Presidente.
Metalepsis
La metalepsis (del griego μετάληψις, 'participación') es una figura retórica que consiste en expresar una acción mediante otra relacionada metonímicamente con ella. Por ejemplo, la exhortación Recuerda el juramento que me hiciste significa en realidad Cúmplelo. La pregunta ¿Tienes hora? funciona como un ruego (Dime qué hora tienes).
Metonimia
La metonimia (griego: μετ-ονομαζειν met-onomazein [metonomad​͡zein], 'recibir un nuevo nombre' )? o "transnominación" es un fenómeno de cambio semántico por el cual se designa una cosa o idea con el nombre de otra, sirviéndose de alguna relación semántica existente entre ambas.
Son casos frecuentes las relaciones semánticas del tipo causa-efecto, de sucesión o de tiempo o de todo-parte.
Metonimia en semiótica y literatura
En semiótica y en literatura la metonimia es un tropo o figura retórica que alude, como su etimología lo indica, a la translación de un nombre o translación de una denominación, es decir al sentido translaticio, lo que coloquialmente suele llamarse el sentido figurado. Es uno de los tropos más frecuentes junto a la metáfora. Ejemplo:
...las proas vinieron a fundarme la Patria («Fundación mítica de Buenos Aires», J. L. Borges)
En este ejemplo, las proas significan a los navíos y, más aún, a los navegantes. Puede suponerse que las proas con el significado real de navíos e incluso de navegantes son una metáfora, sin embargo existe una diferencia estructural con la metáfora: en el enunciado dado como ejemplo se mantiene evidente la relación: la proa es parte del navío. En esta metonimia se está designando a una parte por el todo; no existe una sustitución completa como sí existe en la metáfora. En las proas vinieron a fundarme la Patria se ha dicho que el tropo está fincado en el designar al todo por una de sus partes. A este tipo de metonimia se le llama más específicamente sinécdoque; mientras que las metonimias en general siempre están constituidas por relaciones de contigüidad, las sinécdoques son un caso de contigüidad, en el cual una parte designa al todo.
Metonimia en lingüística
Roman Jakobson ha realizado una clara y concisa explicación de las relaciones entre metonimias y metáforas guiándose por las consideraciones estructuralistas de Saussure. Una posible interpretación que hacen algunos lingüistas es que la metáfora es una exageración de la metonimia.
Por otra parte el mismo Jakobson en el trabajo referido explica en parte la diferencia de ciertas afasias, metonímicas las unas, metafóricas las otras. Jakobson considera que la metonimia se relaciona con lo que el antropólogo James George Frazer ha clasificado como magia por contagio, y que la metáfora se relaciona con lo que el mismo Frazer llama magia homeopática, o imitativa. También Jakobson sugiere que los procesos de lo inconsciente, denominados por S. Freud «desplazamiento» y «condensación», podrían equipararse a la metonimia y a la metáfora respectivamente. A partir de esto es que Lacan expresa que lo inconsciente está estructurado como un lenguaje, mediante procesos de tipo metonímico y metafórico.
Retornando a la índole semiótica de la metonimia cabe decir que las principales modalidades de metonimia se dan según la relación de los términos en juego; por ejemplo: de continente a contenido («bebió un vaso de agua» en lugar de «bebió el agua que estaba dentro de un vaso»); de materia a objeto («la carne» en sentido figurado -o metonímico- para aludir al cuerpo); de lugar de procedencia («el Francia» en lugar de «el sujeto francés»); de lo abstracto a lo concreto y del signo a la cosa significada o viceversa. La metalepsis es un tropo del conjunto de las metonimias en el cual se nombra o toma al antecedente por el consecuente o viceversa. Usando una terminología típica de la semiótica, puede decirse que la metonimia es el desplazamiento de algún significado, desde un significante hacia otro significante, que le es en algo próximo.
Tipos
Causa por efecto:
Carecer de pan (carecer de trabajo).
Continente por contenido:
Fumar una pipa.
Símbolo por cosa simbolizada:
Juró lealtad a la bandera (jurar lealtad al país).
Lugar por lo que en él se produce:
Un Rioja (un vino de Rioja).
Autor por obra:
Un Picasso (un cuadro de Picasso).
Objeto poseído por poseedor:
El violín de la orquesta (se refiere al que toca el violín).
La parte por el todo:
El balón se introduce en la red (la portería).
El todo por la parte:
Lavar el coche (la carrocería).
La materia por el objeto:
Un lienzo (un cuadro).
El nombre del objeto por el de otro contiguo a él:
El cuello de la camisa.
El instrumento por el artista:
La mejor pluma de la literatura universal es Cervantes.
Paradoja
Una paradoja es una declaración en apariencia verdadera que conlleva a una auto-contradicción lógica o a una situación que contradice el sentido común. En palabras simples, una paradoja es lo opuesto a lo que uno considera cierto. La identificación de paradojas basadas en conceptos en apariencia razonables y simples ha impulsado importantes avances en la ciencia, filosofía y las matemáticas.
Entre los temas recurrentes en las paradojas se encuentra la auto-referencia directa e indirecta, la infinitud, definiciones circulares y confusión de niveles de razonamiento.
Las primeras formas de la palabra aparecieron como la palabra del latín paradoxum, pero es encontrada también en textos griegos como paradoxa. Se encuentra compuesta por el prefijo para-, que significa "contrario a" o "alterado", en conjunción con el sufijo doxa, que significa "opinión". La paradoja del mentiroso y otras paradojas similares ya se estudiaron en la edad media bajo el título insolubilia.
En filosofía moral una paradoja juega un rol particularmente importante en debates sobre ética. Por ejemplo, una admonición ética a "amar a tu vecino" no solamente se encuentra en contraste, sino también en contradicción, con un vecino armado que intenta asesinarte: de ser exitoso, entonces, uno no es capaz de amarlo. Sin embargo, atacar o reprimir al vecino agresor no es generalmente considerado amar. Esto puede ser llamado un dilema ético. Otro ejemplo es el conflicto entre el mandato de no robar y la responsabilidad personal de alimentar a la familia, la cual, bajo determinadas circunstancias, no puede ser mantenida sin dinero robado.
No todas las paradojas son iguales. Por ejemplo, la paradoja del cumpleaños puede ser definida mejor como una sorpresa que como una paradoja, mientras que la resolución de la paradoja de Curry es aún un tema importante de debate.
Tipos de paradojas
No todas las paradojas encajan con exactitud en una única categoría. Algunos ejemplos de paradojas son:
Según su veracidad y las condiciones que las forman [editar]
Algunas paradojas sólo parecen serlo, ya que lo que afirman es realmente cierto o falso, otras se autocontradicen, por lo que se consideran verdaderas paradojas, mientras que otras dependen de su interpretación para ser o no paradójica.como:
Paradojas verídicas
Son resultados que aparentan tal vez ser absurdos a pesar de ser demostrable su veracidad. A esta categoría pertenecen la mayor parte de las paradojas matemáticas.
Paradoja del cumpleaños: ¿cuál es la probabilidad de que dos personas en una reunión cumplan años el mismo día?
Paradoja de Galileo: a pesar de que no todos los números son números cuadrados, no hay más números que números cuadrados.
Paradoja del hotel infinito: un hotel de infinitas habitaciones puede aceptar más huéspedes, incluso si está lleno.
Paradoja de la banda esférica: no es una paradoja en sentido estricto, pero choca con nuestro sentido común debido a que tiene una solución que parece imposible.
Antinomias
Artículo principal: Antinomia
Son paradojas que alcanzan un resultado que se autocontradice, aplicando correctamente modos aceptados de razonamiento. Muestran fallos en un modo de razón, axioma o definición previamente aceptados. Por ejemplo, la Paradoja de Grelling-Nelson señala problemas genuinos en nuestro modo de entender las ideas de verdad y descripción. Muchos de ellos son casos específicos, o adaptaciones, de la Paradoja de Russell.
Paradoja de Russell ¿Existe un conjunto de todos los conjuntos que no se contienen a sí mismos?
Paradoja de Curry "Si no me equivoco, el mundo se acabará en diez días"
Paradoja del mentiroso "Esta oración es falsa"
Paradoja de Grelling-Nelson ¿Es la palabra "heterológico", que significa "que no describe a sí mismo", heterológica?
Paradoja de Berry "El menor entero positivo que no se puede definir con menos de quince palabras"
Paradoja de la suerte Es de mala suerte ser supersticioso
Antinomias de definición
Estas paradojas se basan en definiciones ambiguas, sin las cuales no alcanzan una contradicción. Este tipo de paradojas constituye un recurso literario, en cuyo empleo se ha destacado el escritor inglés G. K. Chesterton, a quién se llamó el "príncipe de las paradojas". Sirviendose de los múltiples sentidos de las palabras, buscaba marcar contrastes que llamaran la atención sobre alguna cuestión comúnmente poco considerada. Estas paradojas, como en su libro "Las paradojas de Mr. Pond" (1936), se resuelven en el trascurso de los relatos al clarificar un sentido o añadir alguna información clave.
Paradoja sorites ¿En qué momento un montón deja de serlo cuando se quitan granos de arena?
Paradoja de Teseo Cuando se han reemplazado todas las partes de un barco, ¿sigue siendo el mismo barco?
Paradoja de Boixnet Pienso, luego existo, mas cuando no pienso, ¿no existo?
Ejemplos de Paradoja en Chesterton "Era un extranjero muy deseable, y a pesar de eso no lo deportaron". "Una vez conocí a dos hombres que estaban tan completamente de acuerdo que, lógicamente, uno mató al otro".
Paradojas condicionales
Sólo son paradójicas si se hacen ciertas suposiciones. Algunas de ellas muestran que esas suposiciones son falsas o incompletas.
Paradoja de Newcomb Cómo jugar contra un oponente omnisciente
Paradoja de San Petersburgo La gente solo arriesgará una pequeña cantidad para obtener una recompensa de valor infinito.
Paradoja del viaje en el tiempo ¿Qué pasaría si viajas en el tiempo y matas a tu abuelo antes de que conozca a tu abuela?
Según el área del conocimiento al que pertenecen
Todas las paradojas se consideran relacionadas con la lógica, que antiguamente se consideraba parte de la filosofía, pero que ahora se ha formalizado y se ha incluido como una parte importante de la matemática. A pesar de ello, muchas paradojas han ayudado entender y avanzar algunas áreas concretas del conocimiento.
Paralipsis
La paralipsis (del griego παρα, para, "a un lado"; y λειπειν, leipein, "dejar") o praeteritio, preterición (del latín, "dejar atrás") es una figura retórica en la que se enfatiza algo justamente por mencionar conspicuamente su omisión. Es un recurso habitual en la retórica erística, en la que se emplea para subrayar la negatividad de algunas propiedades del oponente al destacar que no se tratará de ellas, implicando además que no es necesario hacerlo para obtener la razón en la contienda, y que el hablante es lo suficientemente condescendiente para no hacerlo.
La paralipsis se introduce frecuentemente mediante recursos como "por no mencionar", o "sin hablar de".
EjemIn Asiam vero postquam venit, quid ego adventus istius prandia, cenas, equos muneraque commemorem? ("Finalmente arribó a Asia, pero no veo razón para rememorar los festines de día y noche, ni los caballos y obsequios que lo recibieron"; Cicerón, Actionis in C. Verrem Secundae, 1, 49)
Quod ego praetermitto et facile patior sileri, ne in hac civitate tanti facinoris inmanitas aut extitisse aut non vindicata esse videatur Praetermitto ruinas fortunarum tuarum, quas omnis inpendere tibi proxumis Idibus senties ("Maldad que callo y de buen grado consiento quede ignorada, para que no se vea que en esta ciudad se cometió tan feroz crimen o que no fue castigado. Tampoco hablaré de la ruina de tu fortuna, de que estás amenazado para los próximos idus"; Cicerón, Oratio in Catilinam Prima, 14).
Paronomasia
La paronomasia (también paranomasia es un recurso fónico que consiste en emplear parónimos (palabras que tienen sonidos semejantes pero significados diferentes. Utilizado mucho por los conceptistas en sus burlas o sátiras. Ejemplo:
Mimarse no es mirarse, ni minarse.
Entre casado y cansado solo hay una letra de diferencia.
Una pica lleva al hombro/ porque su suegra le dijo/ que ha de ganar por la pica/ lo que perdió por el pico.
Vendado Dios que me has vendido
Paráfrasis
Paráfrasis, o versión parafrástica de un texto, es aquella traducción que da una visión clara y didáctica del mismo. Por traducción no ha de entenderse aquí el cambio de un idioma a otro necesariamente, sino la reescritura del texto original. La paráfrasis lo imita, sin reproducirlo, y muestra de manera objetiva que se ha comprendido la información proporcionada.
En sentido estricto, paráfrasis es la explicación del contenido de un texto, para aclararlo en todos sus aspectos, y facilitar su comprensión. La etimología griega del término lo sugiere: παρά, junto, al lado de, y φράσις, locución.
La paráfrasis se ha utilizado desde la antigüedad en la exégesis de textos literarios que, sea por su belleza o su trascendencia, son parte del acervo cultural de la humanidad. Por ejemplo, Fray Luis de León hizo versiones parafrásticas de El Cantar de los Cantares y del Libro de Job, pertenecientes ambos al Antiguo Testamento.
Asimismo se recurre a la paráfrasis en las traducciones entre idiomas, y, en otro orden de cosas, incluso se consideran paráfrasis la prosificación del verso o la versificación de la prosa.
También es un recurso didáctico, y una estrategia para adquirir conocimientos. Los estudiantes hacen uso inconsciente de la paráfrasis cuando frente a un tema lo asimilan, primero, y después lo expresan con palabras distintas, tratando de no omitir nada de lo esencial en lo estudiado.
Con ella, se ejercita en la redacción, además de que es una estrategia para resumir textos considerables.
Tipos de paráfrasis
Paráfrasis mecánica: Consiste en sustituir alguna palabra por sinónimos o frases alternas con cambios sintácticos mínimos.
Paráfrasis constructiva: Esta otra, en cambio reelabora el enunciado dando origen a otro con características muy distintas conservando el mismo significado.
Patáfora
La patáfora es una extensión de la metáfora que, partiendo de la ciencia de la patafísica de Alfred Jarry, inventa y desarrolla el autor americano Pablo López.
De la misma manera que la metáfora va más allá del significado literal, la patáfora añade una nueva dimensión a la metáfora misma.
Ejemplo
"La luna se levantó sobre el mar donde navegaban los piratas. La luna era un plato de leche que bebía un gato, el gato de Axelle."
La luna, los piratas y el mar existen en la realidad.
El plato de leche existe en la metáfora.
El gato, Axelle y el mundo donde ellos viven existen en la patáfora.
Les Carnets du Collège de ’Pataphysique n°22 (décembre 2005) se dan ejemplos de patáforas literarias ilustradas con fotografías.
En marzo de 2007, un periodista escribió un artículo para el diario Granvalparaiso utilizando ingeniosas y acertadas patáforas para hacer un análisis del actual gobierno chileno.
Perífrasis (retórica)
En retórica, dentro de las figuras literarias, la perífrasis, o circunloquio, es una de las figuras oblicuas; consiste en designar de forma indirecta un concepto a través de un conjunto de sus características.
Fundamentalmente, se trata de dar un rodeo para evitar una expresión estereotipada o común más usual, utilizando para ello varias palabras que la evocan sin citarla de forma expresa.
Es un mecanismo frecuente en la lítotes o atenuación, en la ironía y en el eufemismo, y está vinculado a la definitio.
Ejemplos: "el techo del mundo" = la cumbre del Everest; "el rey de los animales" = el león; "la materia que sirve para calcular los ángulos" = la trigonometría; "dio su último suspiro" = murió; "no pocos" = muchos; "padece de los nervios" = está loco; "el Supremo Hacedor" = Dios; "el abajo firmante" = nombre propio; "el que en buen hora nació" = El Cid.
Polisíndeton
El polisíndeton (del griego πολύς "mucho" , σύν "con" y δέω "atar") es una figura retórica que consiste en la utilización de más conjunciones de las necesarias en el uso habitual del lenguaje, uniendo palabras, sintagmas o proposiciones. Cuya función consiste en acelerar o agilizar la lectura de, por ejemplo, una enumeración.
Ejemplos
ni nardos ni caracolas
quiero correr o saltar o comer o morir ya
Ya no quiere el palacio, ni la rueca de plata, ni el halcón encantado, ni el bufón escarlata. Rubén Darío
Prolepsis
Prolepsis (del griego prolambanein, anticipación).
Sentidos del término
Esta palabra tiene dos significados diferenciados.
Sentido gramatical
En sentido gramatical, o incluso retórico, una prolepsis presenta, con anticipación incompleta de una sentencia o palabra, a los argumentos. Ejemplo: “tampoco vendrán en mi defensa testigos que se puedan comprar con el dinero, el favor o la autoridad”
Sentido literario
En sentido literario se refiere a un salto hacia adelante en la narración, mediante el cual se adelantan al lector elementos de la trama, de modo que antes de leer la novela ya sabe o al menos intuye cuál va a ser el final. En este sentido la prolepsis requiere una cierta pericia en su manejo, puesto que es díficil mantener el interés del lector cuando ya sabe cuándo va a ser el final. Un ejemplo de prolepsis sería Crónica de una muerte anunciada, de Gabriel García Márquez, obra literaria en la que sabemos que el personaje de Santiago Nasar va a morir, pero lo que verdaderamente atrae al lector es averiguar las circunstancias y razones del asesinato. Otro ejemplo claro es El túnel, de Ernesto Sábato, en el cual, desde el principio se sabe que Castel ha asesinado a María Iribarne.
Recurso conocido cinematográficamente como flashforward (lo contrario de flashback).
Tipos de anacronía
La anacronía puede ser un movimiento hacia adelante o hacia atrás en el tiempo con respecto al presente de la narración.
Analepsis
Es un movimiento de retrospección. Se suele distinguir entre flashback, término tomado del Cine donde se da un breve "salto atrás", y el raconto, de mayor extensión. Narra acontecimientos anteriores al presente de la acción e incluso anteriores al inicio de la historia.
Ejemplo: Yo, señor hidalgo, soy natural de la Fuenfrida, lugar conocido y famoso por los ilustres pasajeros que por él de continuo pasan; mi nombre es Pedro del Rincón; mi padre es persona de calidad, porque es ministro de la Santa Cruzada; quiero decir que es bulero o buldero, como los llama el vulgo. Algunos días le acompañé en el oficio, y le aprendí de manera que no daría ventaja en echar las bulas al que más presumiese en ello; pero habiéndome un día aficionado más al dinero de las bulas que a las mismas bulas, me abracé con un talego, y di conmigo y con él en Madrid, donde, con las comodidades que allí de ordinario se ofrecen, en pocos días saqué las entrañas del talego, y le dejé con más dobleces que pañizuelo de desposado. —Miguel de Cervantes, Rinconete y Cortadillo
Prolepsis
Es un movimiento de prospección. Narra acontecimientos futuros, anticipaciones con respecto al presente de la historia.
Ejemplo: El día en que lo iban a matar, Santiago Nasar se levantó a las 5.30 de la mañana para esperar el buque en que llegaba el obispo. —Gabriel García Márquez, Crónica de una muerte anunciada.
Quiasmo
Propio de la retórica, el quiasmo es clasificado como una de las figuras literarias de repetición. Consiste en repetir palabras o expresiones iguales de forma cruzada y manteniendo una simetría, a fin de que la disparidad de sentidos resulte a su vez significativa. Ejemplo: «Ni son todos los que están, ni están todos los que son». El quiasmo busca dar valor a una idea central en base a la repetición de las frases, contrastar o generar un efecto sorprendente que induzca meditación. En consecuencia, el quiasmo es llamado «paralelismo inverso», por cuanto la primera parte de una construcción gramatical es balanceada o equilibrada por la segunda parte, solamente que reflejándola en orden inverso.
Posible confusión entre quiasmo y quiasma
Este artículo se refiere a la figura retórica de dicción denominada quiasmo. No se debe confundir con: *quiasma: entrecruzamiento de estructuras orgánicas (como el formado por los nervios ópticos en la base del cerebro);
quiasma: estructura de la biología celular, en el cromosoma, donde se da el traslapo de las cromatinas apareadas, en las cuales la fusión y el intercambio de material genético ocurren durante el profase de la meiosis.
Quiasmo: origen de la palabra
El vocablo quiasmo proviene del griego χιασμóς, que corresponde a una disposición cruzada de diagonales, como la de la letra griega χ (ji) —cuya grafía es similar a nuestra castellana equis, o X— que asimismo corresponde a la ‘ch’ del alfabeto latino, y a ese mismo dígrafo, o a ‘c’ o a ‘qu’, en las lenguas romances o neolatinas. La citada letra ji aparece por ejemplo en la raíz de los vocablos caos o Aquiles (los cuales en inglés, se escriben, por derivación del latín como ‘chaos’ y ‘Achilles’ respectivamente). El quiasmo se usaba en la lengua griega koiné, propia del Nuevo Testamento.
El quiasmo como estructura narrativa
Para comprender la estructura literaria del quiasmo (que es característico de la escritura semítica), podemos pensar en ella como una enumeración, y observar que la estrategia consiste en hacer una lista de ítems o ideas en un orden en particular y luego repetirla en el otro sentido. Ejemplo: A-B-C-C-B-A. En ocasiones y deliberadamente alguno de los ítems puede ser enfatizado. Por ejemplo, en la secuencia A-B-C---D---C-B-A. En ella, para que el lector u oyente note el énfasis en el ítem D efectuamos el siguiente ejercicio:
A. Salí de mi casa,
B. Me subí al coche,
C. Fui a la tienda,
D. Y agarré un jugo,
D. Cuando bebí el jugo,
C. Salí de la tienda,
B. Me subí al coche y
A. Entré a mi casa.
Si añadimos un ítem extra a la lista tenemos:
A. Salí de mi casa,
B. Me subí al coche,
C. Fui a la tienda,
D. Y agarré un jugo,
E. Luego pague mi jugo en el contador,
D. Una vez bebí el jugo,
C. Salí de la tienda
B. Me subí al coche y
A. Entré a mi casa.
Podemos ver que la idea central del quiasmo así empleado es destacar que se pagó por el jugo y que éste no fue robado.
Características del quiasmo
La principal peculiaridad del quiasmo consiste en presentar en órdenes inversos los miembros de dos secuencias; así, hay un quiasmo sencillo en la sentencia «cuando intento odiar no odio, y a veces odio sin intentar». Podemos observarlo con más detalle, así: en la frase «Él trabaja (A) sin quejarse (B) y descansa (A) sin impacientarse (B)», no hay quiasmo, en tanto sí lo hay en la frase «Él trabaja (A) sin quejarse (B) y sin impacientarse (B) descansa (A)».
En lugar del orden lineal donde a una frase tipo A, B (por ejemplo «enseñado artificialmente») la equilibrada otra frase tipo A, B (por ejemplo, «aprendido maquinalmente»), la estructura A, B será seguida por otra estructura B, A («maquinalmente aprendido»). De tal manera, en lugar de escribir, «Lo que es enseñado artificialmente es aprendido maquinalmente», puede escribirse: «Lo que es enseñado artificialmente es maquinalmente aprendido». Asimismo, una frase como «Lo que ahora es viejo fue al principio joven», puede escribirse quiásticamente como «lo que ahora es viejo fue joven al principio».
Racconto
Se conoce como racconto a toda aquella extensa retrospectiva al pasado, que conforme vaya pasando el tiempo va progresando lentamente de forma lineal hasta llegar al momento inicial del recuerdo, el punto de partida de la historia. Esta técnica se ha usado tanto en obras literarias como en obras cinematográficas
En la Literatura
El Camino de Miguel Delibes En esta obra se relata la historia de un muchacho que en la posguerra decide ir al colegio a la ciudad obligado por su padre. La noche antes recuerda todos los buenos momentos que tuvo con sus amigos a los que seguramente no volverá a ver
Pedro Páramo de Juan Rulfo Relata la historia de Juan Preciado, que va en busca de su desaparecido padre en un enigmático pueblo. Durante su viaje conocerá a multitud de personajes que le cuentan cosas de su padre. Juan Preciado va contando la historia a modo de retrospectiva
Retruécano
En retórica, un retruécano (o commutatio), dentro de las figuras literarias, es una de las figuras de repetición. Consiste en un quiasmo al que se le ha añadido también el cruce de las funciones sintácticas de los términos implicados.
Por ejemplo: "hay muchos que siendo pobres merecen ser ricos, y en siendo ricos merecen ser pobres." (Quevedo). En este ejemplo tenemos, en primer lugar, el quiasmo que consiste en el intercambio de posición en el texto de los términos pobres y ricos; pero, en este caso, se habla de retruécano porque, además, las funciones sintácticas también han sido cruzadas: en su primera aparición, ricos es el atributo de ser; pero en la siguiente frase, el atributo pasa a ser pobres.
Otro ejemplo puede ser:
"Muchos de los que viven merecen la muerte. Muchos de los que mueren merecen vivir. ¿Puedes devolver la vida?"
Otro ejemplo:
"Hay grandes libros en el mundo, y grandes mundos en los libros".
Sarcasmo
El sarcasmo (del latín sarcasmus) palabra la cual, procede del Griego sarkasmo, de sarkazein (morder los labios, de sarx/sark-, carne, la composición literalmente significaría "cortar un pedazo de carne [de la persona elegida]").
El sarcasmo es proverbialmente descrito como "la forma más baja de humor pero la más alta expresión de ingenio". Es una burla malintencionada y descaradamente disfrazada, ironía mordaz y cruel con que se ofende o maltrata a alguien o algo. El término también se refiere a la figura retórica que consiste en emplear esta especie de ironía. El sarcasmo es una crítica indirecta pero la mayoría de las veces, evidente.
Ejemplos de sarcasmo o ruptura del sistema:
A veces, la ironía se hace evidente por un problema de relevancia, como en el siguiente ejemplo:
"El finado era virtuoso, amable, y gordo".
Otra de sus formas consiste en expresar ideas y pensamientos fuera de la lógica racional, como en la alocución:
"Yo divido a los críticos en dos clases: los malos y los que me elogian".
Otros ejemplos de sarcasmo e ironía:
Joe llega al trabajo, y lo primero que hace es sentarse y poner los pies encima del escritorio para echarse fresco. El jefe lo ve y le dice: ¡Joe, sigue trabajando así de duro!

El sarcasmo en la comunicación oral
Como las entonaciones vocálicas usadas para denotar sarcasmo son tan sutiles, el uso del sarcasmo para expresar ideas que no son obviamente irónicas puede llevar a la confusión, especialmente donde hay diferencias de acento o no se tiene experiencia en el uso del lenguaje. El uso del sarcasmo difiere entre países. Muchas veces el sarcasmo es extrañamente mal interpretado , por parte de los que reciben el "insulto". Por otra parte, el sarcasmo en su expresion oral, también puede concebirse como una forma de expresion semi secreta, de forma en que puede decirse por ejemplo, "aquel respetable varón" refiriendose a una piltrafa truculenta que emana tufancina. Notable también es el uso que puede darse al contrario del sarcasmo , haciendo referencias con la realidad, en un tono mas cortante y ofensivo, puede interpretarse a este de muchas formas, mas aún, si este se lleva a cabo en un circulo social en el cual se toma mucho en cuenta los mensajes subliminales que puede dejar una oracion sarcastica.
El sarcasmo en la comunicación escrita
Al estar orientado al lenguaje hablado, puede ser difícil de plasmar en la forma escrita y es fácilmente malentendido. Para evitar este problema se usan comentarios sarcásticos en Internet junto a emotcursiva (por ejemplo: "Qué 'amistoso' estás hoy"). El sarcasmo también puede ser delimitado en la lengua escrita por el uso de mayúsculas, especialmente para denotar un énfasis que habría sido puesto en una conversación hablada (por ejemplo: "Bueno, no fue PRECISAMENTE fantástico").
En el Reino Unido y otros países, la escritura ha adoptado el uso de (!) (Marca exclamativa entre paréntesis) siguiendo al discurso en el cual el sarcasmo o la ironía son perceptibles por el tono de voz.
Sin embargo, esto no es universal. Por ejemplo, Shakespeare usaba regularmente al sarcasmo como una herramienta literaria para enfatizar el punto de un chiste, pero raramente usó alguna marca distintiva. El uso del "(!)" es un fenómeno inglés reciente.
Hay también un símbolo cada vez más usado en los Estados Unidos: el símbolo derivado del emoticón "^^". Es mucho más rápido de escribir que el símbolo (!) o .
Otro emoticón también usado es "¬¬" o "¬__¬" que representa una mirada de lado que puede ir de molesta a suspicaz o escépticaolo "^", .
Otro emoticón también usado ironicamente es (Y), que representa una mano con el pulgar hacia arriba expresando un "OK", según lo que se diga puede expresar ironia o sarcasmo.
También es muy utilizado el icono ":T". Este quiere decir todo lo contrario a lo que se a dicho anteriormente. Por ejemplo, "No me gusta el chocolate :T" que significaría que te gusta mucho el chocolate.
Sermocinatio
La sermocinatio es una de las figuras literarias utilizadas en retórica, dentro de los recursos literarios. Consiste en poner en boca de un personaje vivo un discurso de forma que se imita su estilo o habla como si se dirigiera a sí misma o se refiere a lo que ella misma u otra persona o personaje ha dicho.
También es conocida como dialogismo o sermocinación.
Silepsis
En retórica, la silepsis, dentro de las figuras literarias, es una de las figuras de omisión. La silepsis es un caso extremo de zeugma: consiste en utilizar en el mismo contexto dos significados de una misma palabra (la cual puede aparecer una sola vez o dos).
Ejemplo: "dicen que era de muy buena cepa, y, según él bebía, es cosa para creer" (Francisco de Quevedo); la palabra cepa presenta en este ejemplo sus dos significados: "abolengo" y "vid".
1.RET. Tropo que consiste en usar a la vez una misma palabra en sentido recto y figurado. ♦ No varía en pl. Ejemplos:"Se puso más rojo que una manzana"."

Antonomasia

Esta figura consiste en servirse de un adjetivo —que funciona como apelativo— o de una perífrasis que sustituyen a un nombre propio, partiendo de la idea de que le corresponde de manera incuestionable. Está muy relacionada con la metonimia y la sinécdoque, dado que implica una relación en la que lo específico (el individuo) es identificado mediante una fórmula genérica (la especie). Así, por ejemplo, Simón Bolívar es el Libertador; Jesucristo es llamado el Salvador; Aristóteles, el Estagirita; Alfred Hitchcock, el maestro del suspense. La antonomasia también incluye el procedimiento contrario: muchos nombres propios se han convertido en representación de los atributos del personaje originario y se utilizan como sustantivos comunes. En este caso, lo genérico es sustituido por lo individual. Así ocurre con ‘donjuán’, ‘quijote’, ‘celestina’, ‘hércules’, ‘tarzán’.

Comparación o símil

El símil establece un vínculo entre dos clases de ideas u objetos, a través de la conjunción comparativa ‘como’: "tu cabello sombrío/ como una larga y negra carcajada" (Ángel González); ‘cual’ y fórmulas afines como ‘tal’, ‘semejante’, ‘así’; flexiones del verbo ‘parecer’, ‘semejar’ o ‘figurar’. También deben tenerse en cuenta aquellos términos que indican parentesco o imitación. Entre otros ejemplos, se encuentra el tópico literario clásico del "sueño hermano de la muerte"; los versos de Luis de Góngora "Negro el cabello, imitador undoso/ de las obscuras aguas del Leteo"; o los de Francisco de Rioja "Pura, encendida rosa,/ émula de la llama que sale con el día". La aposición también puede establecer una relación comparativa, como en este texto de Jorge Luis Borges: "esa ráfaga, el tango, esa diablura".

1. Concepto
Metáfora elaborada, a menudo extravagante, que establece una analogía entre cosas totalmente disímiles. El uso de conceptos es especialmente característico de la poesía metafísica inglesa del siglo XVII y ha dado el nombre al conceptismo español (véase Barroco: Culteranismo y conceptismo), representado especialmente por Francisco de Quevedo y por Baltasar Gracián. La imagen de la ‘plaga’ le sirve a Quevedo para hacer una analogía entre langostas y letrados: "y todos se gradúan de doctores, bachilleres, licenciados y maestros, más por los mentecatos con quien tratan, que por las universidades; y valiera más a España langosta perpetua que licenciados al quitar".
2. Eufemismo
Sustitución de un término o frase que tiene connotaciones desagradables o indecorosas por otros más delicados o inofensivos. Puede rozar a veces el lenguaje pretencioso o lisa y llanamente cursi, tendencia que el mismo Quevedo ridiculiza en La culta latiniparla (llamar "calendas purpúreas" a la menstruación). Tiene también connotaciones irónicas, como cuando designa ese lugar "donde la espalda pierde su honesto nombre". Sirve, en muchos casos, como refuerzo de la doble moral y atenuación de los prejuicios: "una mujer de color" (negra); "la tercera edad" (la vejez). Una fórmula heredada de la edad media para designar la homosexualidad, el "pecado nefando" (el pecado que no debe mencionarse), se convirtió en el amor que no osa decir su nombre (Oscar Wilde) o el "amor oscuro" (Federico García Lorca).
3. Hipérbole y lítotes
La hipérbole consiste en exagerar los rasgos de una persona o cosa, ya por exceso ("veloz como el rayo" o "Érase un hombre a una nariz pegado", Francisco de Quevedo), ya por defecto ("más lento que una tortuga" o "¿Qué me importaban sus labios por entregas...?", Oliverio Girondo), y que lleva implícita una comparación o una metáfora.
La lítotes (o lítote o litotes), también llamada atenuación, consiste en decir menos para decir más. El procedimiento de la disminución es complementario del aumento propio de la hipérbole. Es muy frecuente en la lítotes el recurso de la negación: "no fue poco lo que hablaron" o, como en el siguiente ejemplo de Miguel de Cervantes: "Vio (D. Quijote) no lejos del camino una venta que fue como si viera una estrella que no a los portales, sino a los alcázares de su redención le encaminaba". A veces la entonación marca el énfasis de la lítotes. Después de una enumeración de esfuerzos y actividades realizadas, el emisor pregunta: "¿Te parece poco?", con lo que se aproxima a la ironía.
4. Metonimia y sinécdoque
Uso de una palabra o frase por otra con la que tiene una relación de contigüidad, como el efecto por la causa (la "dolorosa", por la cuenta que hay que pagar), lo concreto por lo abstracto ("unos nacen con estrella..."), el instrumento por la persona que lo utiliza ("una de las mejores plumas del país" por un escritor determinado) y otras construcciones similares. Borges cita dos ejemplos de Lugones: "áridos camellos" y "lámparas estudiosas", y uno de Virgilio: "Ibant obscuri sola sub nocte per umbras" (Iban oscuros bajo la noche sola entre las sombras). En todos ellos puede hablarse de desplazamientos metonímicos. El efecto metonímico puede observarse en los cuadros del pintor Giuseppe Arcimboldo, en los que cada personaje es retratado a través de los objetos que representan su función: el busto de El bibliotecario está formado por libros, por ejemplo.
Mientras que la metonimia se rige por relaciones de contigüidad, en la sinécdoque dominan las de inclusión: el todo por la parte, la parte por el todo, la especie por el género y viceversa, el singular por el plural. Puede estudiarse, como todas las demás figuras, en otras artes y no sólo en la literatura: la mano que aprieta el gatillo (es una parte del todo, persona), los pies suspendidos del ahorcado.
5. Paradoja
Enunciado que resulta absurdo para el sentido común o para las ideas preconcebidas. Ejemplos: "vivo en conversación con los difuntos/ y escucho con mis ojos a los muertos" (Quevedo); "murió mi eternidad/ y estoy velándola" (César Vallejo).
6. Personificación
Representación de objetos inanimados o ideas abstractas como seres vivientes. Es frecuente en la fábula. Hay personificación en: "La memoria tocará las palabras que te oí" (Andrés Sánchez Robayna) y en "Como una mariposa/ la viola apenas viola/ el reposo del aire (Ángel González).
7. Sinestesia
La sinestesia consiste en la unión de dos imágenes que pertenecen a diferentes mundos sensoriales, como "verde chillón", donde lo visual se une con lo auditivo. Algunos estudiosos la consideran una variante de la metáfora.

2. FIGURAS DE DICCIÓN

1. Calambur
Se produce cuando las sílabas de una o más palabras agrupadas de otra manera dan un significado diferente y hasta contradictorio. Además de su uso literario también se utiliza mucho en retahílas, adivinanzas y juegos de palabras, propios del lenguaje oral, como "Y lo es, y lo es, quien no lo adivine tonto es" (Hilo es, hilo es...); "Lana sube, lana baja" (la navaja). Un ejemplo literario se encuentra en la frase mordaz que utilizó Francisco de Quevedo para referirse a Lope de Vega: "A este Lopico" (A éste, lo pico).
2. Metátesis
Es una figura en la preceptiva tradicional y se produce cuando un sonido cambia de lugar en una palabra. También es un fenómeno frecuente en el habla vulgar, como "Grabiel" por Gabriel o "cocreta" por croqueta. Esta transposición era muy frecuente en latín vulgar y a ella se deben muchas voces del léxico español: así, la palabra latina perículu(m) en latín vulgar era periglo, y ésta en castellano derivó, por metátesis, en peligro; el mismo fenómeno se produjo en spatula(m) > espadla > espalda.
3. Paragoge
Se considera figura retórica, licencia métrica o expresión coloquial y consiste en añadir un sonido al final de una palabra, así "huéspede" por huésped. Entre otros ejemplos literarios pueden citarse el "Ay mísero de mí/ay infelice" de Calderón de la Barca y los siguientes versos de un texto medieval: "De las dos hermanas, dose,/ ¡válame la gala de la menore!". En español, la paragoge ha sido muy utilizada para la incorporación de vocablos extranjeros que acababan en una consonante extraña en esa posición. así, de club, ‘clube’; de telephon, ‘teléfono’; de diskett, ‘disquete’. A veces, no obstante, se producen incorrecciones tratando de seguir esta tendencia de la lengua española y es considerado un vulgarismo decir ‘fraque’ por frac.
4. Paronomasia
Combinación de palabras que tienen una fonética parecida pero un significado distinto; por ejemplo, este verso de Francisco de Quevedo: "Con dados ganan condados". Es un recuso muy utilizado en adivinanzas, retahílas, cuentos tradicionales y chistes: "Poco a poco hila la vieja el copo".


4. FIGURAS DE REPETICIÓN

1. Anáfora
La anáfora consiste en repetir una o varias palabras al principio de una frase, o de varias, para conseguir efectos sonoros o remarcar una idea. Sirvan como ejemplos de las dos posibilidades una canción de corro: "Bate, bate, chocolate,/ con harina y con tomate"; y un poema de Miguel Hernández: "Menos tu vientre/ todo es confuso./ Menos tu vientre/ todo es futuro/ fugaz, pasado/ baldío, turbio. Menos tu vientre/ todo inseguro,/ todo postrero/ polvo sin mundo./ Menos tu vientre/ todo es oscuro,/ menos tu vientre/ claro y profundo". En los siguientes versos de Fuenteovejuna de Lope de Vega, puestos en boca de Laurencia, el énfasis anafórico se acentúa mediante el recurso enumerativo y el clímax implícito en los sustantivos utilizados: "Dadme unas armas a mí, pues sois piedras, pues sois bronces, pues sois jaspes, pues sois tigres...".
2. Apóstrofe
Mediante el apóstrofe, el hablante interrumpe el discurso para dirigirse a una persona ausente o muerta, a un objeto inanimado, a una idea abstracta, a quienes lo escuchan o leen o a sí mismo. Es frecuente, por tanto, en la plegaria, en los soliloquios o monólogos, en las invocaciones, como en el siguiente ejemplo de Gustavo Adolfo Bécquer: "Olas gigantes que os rompéis bramando/ En las playas desiertas y remotas,/ En las playas desiertas y remotas,/ Llevadme con vosotras".
3. Clímax y anticlímax
El clímax o gradatio consiste en disponer palabras, cláusulas o periodos según su orden de importancia o según un criterio de gradación ascendente. Es frecuente en las enumeraciones, como en esta estrofa de César Vallejo: "Y todavía,/ aun ahora,/ al cabo del cometa en que he ganado/ mi bacilo feliz y doctoral,/ he aquí que caliente, oyente, tierro, sol y luno,/ incógnito atravieso el cementerio,/ tomo a la izquierda, hiendo/ la yerba con un par de endecasílabos,/ años de tumba, litros de infinito,/ tinta, pluma, ladrillos y perdones".
En el anticlímax o degradatio se da una serie de ideas que abruptamente disminuye en dignidad e importancia al final de un periodo o pasaje, generalmente para lograr un efecto satírico. Como ilustración del anticlímax valga el siguiente fragmento de Enrique Jardiel Poncela hablando de sí mismo en Amor se escribe sin hache: "Gano mi dinero honradamente, con el trabajo de mi cerebro, lo cual es poco frecuente entre gente de pluma (literatos y avestruces)".
4. Exclamación
Forma del lenguaje que expresa una emoción intensa como el temor, el dolor o la sorpresa. Se distingue por la entonación a la que normalmente acompañan, aunque no siempre, los signos exclamativos. De Vicente Aleixandre, que ha expresado el valor interjectivo del lenguaje poético, son estos versos: "¡Quién un beso pusiera en esa piedra,/ piedra tranquila que espesor de siglos/ es a una boca!/ ¡Besa, besa! ¡Absorbe!". A Alejandra Pizarnik pertenece el ejemplo siguiente, donde se han eliminado los signos pero su entonación es claramente exclamativa: "Oh ayúdame a escribir el poema más prescindible/ el que no sirva ni para ser inservible/ ayúdame a escribir palabras/ en esta noche/ en este mundo".
5. Interrogación
La interrogación, desde el punto de vista retórico, es aquella que no se realiza para obtener información sino para afirmar con mayor énfasis la respuesta contenida en la pregunta misma o, en otros casos, la ausencia o imposibilidad de respuesta. Muy frecuente en la poesía de Juan Gelman, como lo demuestran estos versos del poema "Cartas": "¿hay caballos para derrotar al enemigo?/ el que vivió 5 días/ ¿no es un caballo para derrotar al enemigo?/ ¿no está galopando o corriendo ahora entre tus brazos y mis brazos, amada?".
6. Onomatopeya
Imitación con palabras de sonidos naturales: frufrú, tictac, tintineo. La armonía imitativa es una figura próxima a la onomatopeya y a la aliteración (ver Versificación) y permite reproducir ciertos efectos auditivos y hasta emotivos mediante la repetición de determinados fonemas. Un buen ejemplo de armonía imitativa y onomatopeya es el poema representable de Rafael Alberti "Buster Keaton busca por el bosque a su novia, que es una verdadera vaca".
4. FIGURAS DE CONSTRUCCIÓN
1. Anacoluto
Consiste en abandonar la construcción sintáctica con la que se iniciaba una frase y pasar a otra porque en ese momento ha surgido una idea que se ha hecho dominante, con la consecuencia de una falta de coherencia gramatical. Fue un recurso muy utilizado en la literatura clásica por su expresividad y también es muy frecuente en el lenguaje coloquial: "Yo, no tienes razón porque...", dice alguien en un coloquio al tomar la palabra y expresar su opinión. La frase sintácticamente correcta sería: "Yo no estoy de acuerdo contigo porque...", pero con el anacoluto llama la atención del interlocutor sobre su persona y lo predispone a que lo escuche. Constituye un ejemplo literario esta estrofa de Jorge Manrique: "Aquel de buenos abrigo/ amado por virtüoso/ de la gente,/ el maestre don Rodrigo/ Manrique, tanto famoso/ y tan valiente,/ sus grandes hechos y claros/ no cumple que los alabe,/ pues los vieron,/ ni los quiero hacer caros,/ pues el mundo todo sabe/ cuáles fueron". En esta oración en verso, la frase "Aquel de buenos amigos", que se anuncia como sujeto, seguida de complementos y aposición, queda sin verbo, y se inicia otra cláusula que pone el acento en los "grandes hechos y claros" para dar paso al yo del poeta que, sirviéndose del tópico de la modestia, declara que no hace falta alabarlos ni encarecerlos.
2. Asíndeton y polisíndeton
Tanto el asíndeton como el polisíndeton podrían también ser incluidos dentro de las figuras de repetición. El asíndeton consiste en eliminar nexos sintácticos, generalmente conjunciones, entre términos que deberían ir unidos. Se usa mucho en el lenguaje literario y coloquial y produce un efecto de rapidez. Un ejemplo de asíndeton muy conocido es la frase de Julio César: Veni, vidi, vici (Vine, vi, vencí).
El polisíndeton, por el contrario, consiste en repetir conjunciones con el fin de dar más expresividad a la frase. Se usa mucho en los cuentos tradicionales e infantiles: "Cuando Alí Babá entró en la cueva quedó maravillado ante tantas riquezas: había monedas de oro y brillantes y ricas sedas y perlas y zafiros...". Según la Real Academia de la Lengua, la construcción polisindética implica una intensificación creciente de sumandos.
3. Hipérbaton
Alteración del orden lógico de los términos en una oración (gramática). Suele usarse más en la lengua escrita que en la oral. Esta figura retórica es muy utilizada en el lenguaje literario, especialmente en la poesía y, sobre todo, por razones métricas y rítmicas, como en este verso endecasílabo de Garcilaso de la Vega: "de verdes sauces hay una espesura". El orden lógico ("hay una espesura de verdes sauces") no modifica la cantidad de sílabas pero hace que se pierda el acento normativo en la sexta sílaba —"hay" en el verso original— (véase Versificación). Desde el punto de vista semántico, el verso así dispuesto anticipa al lector la imagen visual de los sauces que forman la espesura. El hipérbaton es una figura muy frecuente, además, en la literatura barroca y en aquellos poetas que intentan reproducir el orden de la sintaxis latina.
4. Pleonasmo
Esta figura consiste en utilizar palabras innecesarias, es decir, que no añaden información a la frase, con el fin de enfatizar o realzar una idea, como: "lo vi con mis propios ojos", aunque a veces es una incorrección lingüística: "subir arriba".
Es un recurso muy utilizado en literatura, como "De los sus ojos tan fuertemiente llorando", primer verso del Cantar de mío Cid que enfatiza el llanto del héroe al abandonar su casa camino del destierro.
5. Quiasmo
El nombre de esta figura deriva de la letra griega ji, cuya grafía se parece a la de la equis, y consiste en presentar de manera cruzada dos ideas paralelas e invertidas. Siempre son cuatro elementos que se corresponden como los puntos extremos de un aspa: "Cuando tenía hambre, no tenía comida y ahora que tengo comida, no tengo hambre".
6. Zeugma
Construcción sintáctica que consiste en utilizar una sola vez una palabra, aunque ésta se refiera a otras más del periodo. Un ejemplo de zeugma es el retrato que Miguel de Cervantes hace de Alonso Quijada en el primer capítulo de Don Quijote de la Mancha: "Frisaba la edad de nuestro hidalgo con los cincuenta años; era de complexión recia, seco de carnes, enjuto de rostro, gran madrugador y amigo de la caza". La forma verbal "era", usada una sola vez con la frase "de complexión recia", está implícita en todos los rasgos que describen (y definen) al personaje.
Existe también el zeugma llamado complejo: al final de una serie de elementos del mismo nivel sintáctico se introduce una función gramatical diferente, que actúa como factor sorpresivo y de ruptura. El cuento "No se culpe a nadie", de Julio Cortázar, se cierra con un zeugma complejo: "...un aire fragoroso que te envuelva y te acaricie y doce pisos".
Anadiplosis: Se repite la última parte de un grupo sintáctico o de un verso al principio del siguiente
Anáfora: Una serie de frases o fragmentos de frases que comienzan de la misma forma.
Antítesis: También llamado contraste, consistente en oponer dos ideas o términos contrarios.Apóstrofe: Dirigir apasionadamente la palabra a seres animados o inanimados, fuera de la estructura de la oración.Asíndeton: Supresión de conjunciones que servirían usualmente de enlace.Conversión: Consiste en repetir una misma palabra varias veces al final de cada oración, verso o estrofa.Elipse: Omisión de palabras habitualmente consideradas necesarias.Encabalgamiento: Cuando la unidad sintáctica de un verso se prolonga en el siguiente.Epanadiplosis: Una frase o un verso empiezan y terminan del mismo modo.Epíteto: Adjetivación ornamental no especificativa.Eufemismo: Forma de expresión amable para ocultar o disimular algo desagradable o tabú.Hipérbaton: Inversión o modificación acentuada del orden sintáctico habitual.Hipérbole: Exageración desmesurada.Interrogación retórica: Enunciar una pregunta, no para recibir respuesta, sino para dar más fuerza al pensamiento.Ironía: Sugerir o afirmar algo lo contrario de lo que se piensa o siente.Juego de palabras: Utilizar un mismo significante con dos significados distintos.Metáfora: En general, identificación de un término real con una imagen; el término real puede aparecer expresado o no.Metonimia: Existen distintos tipos: Designar el todo con el nombre de una parte; designar una parte con el nombre del todo; designar una parte de un todo con el nombre de otra parte de otro todo. A los dos primeros casos se le denominan sinécdoque.Paradoja: Reunión de pensamientos aparentemente irreconciliables, pero de sentido coherente.Paralelismo: La anáfora se denomina paralelismo cuando la repetición es casi total, con una leve variación final.Paranomasia: O paronomasia. Situar cercana dos voces de parecido significante, pero de distinto significado.Perífrasis: También llamado circunloquio, consistente en un rodeo que elude, mediante una marcada amplificación, la expresión directa.Pleonasmo: Palabras innecesarias que refuerzan la idea.Polisíndeton: Multiplicación de conjunciones innecesarias.Prosopopeya: Se trata de atribuir cualidades no correspondidas con su género vital. La más habitual es la personificación: atribuir a las cosas o animales cualidades humanas. Otros tipos de prosopopeyas son la animación: atribuir a seres inanimados cualidades de los animados; la animalización; atribuir a seres humanos características de los seres irracionales; y la cosificación: atribuir a los seres vivos cualidades del mundo inanimado.Reduplicación: Es la repetición de una palabra al principio o dentro de una oración.Retruécano: Cuando una frase está compuesta por las mismas palabras que la anterior, pero invertidas de orden o función.Silimicadencia: O asonancia. Cuando dos o más palabras cercanas tienen idénticos sonidos finales.Símbolo: Objeto o cualidad mencionados como reales, pero aludiéndose al mismo tiempo a otra realidad distinta.Símil: O comparación. Se diferencia de la figura anterior en que aquí aparecen siempre explícitos y sin especificar el término real y la imagen.
En ésta imagen vemos en parte como Balaguer investiga y analiza las figuras retóricas de la Literatura: Debemos de saber, cada escritor, para el momento que escribamos sepamos cuáles figuras de las Literaturas destacamos.
Utilizamos Polisíndeton, cuando abusamos de la conjunción. Ejemplo: Iré a Lidomespa, y le preguntaré y le reclamaré y le pediré que me entregue y me iré luego y compraré un libro de Pablo Neruda.
Utilizamos Asíndeton, cuando suprimimos la conjunción. Ejemplo: Iré a Lidomespa, le preguntaré, le pediré que me integre, luego me marcharé.
Utilizamos Pleonasmo, cuando interpretamos palabras innecesarias. Ejemplo: Subí para arriba, bajé para abajo, entre otras.
Utilizamos Anáfora, para combinación repetitiva. Ejemplo: Azul es el cielo, azul es el mar, azul son tus ojos rodeados de alta mar.
Utilizamos Metáfora, para comparación. Ejemplo: ¡Eres tan bonita como las Estrellas del Inmenso Mar!
Utilizamos Epíteto, para dejar más claro una frase. Ejemplo: La leche blanca. Las hojas verdes.
Utilizamos Prosopopeya, para darle a seres racionales algo irracional o viceversa. Ejemplo: El sudor asustable, de tu valentía brava.

Utilizamos Onomatopeya, imita los sonidos por la fonética del lenguaje. Ejemplo: En el silencio de la noche se escuchaban los pitos de los grillos.

Utilizamos Perífrasis, para decir las cosas a través de rodeos. Ejemplo: Tenía un ojo apagado de nacimiento (vico).
Utilizamos Paradoja, para contradecir ideas. Ejemplo: ¡Naciste hoy para morid mañana! ¿Para qué viniste al Mundo?

Utilizamos Hipérbole, para exageración. Ejemplo: Era una mujer, tan pero, tan, pero, tan que les llamaban Campana.
Utilizamos Hipérbaton, para trastornar el orden de las sintaxis. Ejemplo: ¡Volverás los perros a ladrar en tu balcón, sus collares a colgar.

Bibliografía